25.6.13

¿Qué NO necesita el recién nacido? Una lista y un buen consejo

Hay una pregunta constante entre todos los futuros padres: ¿qué necesito comprar para cuando llegue el bebé?
En Internet encontraréis cientos de listas y no seré yo quien descubra el Santo Grial. Pero sí os voy a dar algo que yo agradecí cuando me tocó mi turno: un recordatorio, una "contra-lista" y un consejo.

Primero, el recordatorio. Algo que olvidamos cuando nos lanzamos como descosidas a hacer compras mientras arrastramos la barriga:  LAS TIENDAS VAN A SEGUIR ABIERTAS DESPUÉS DEL PARTO.

Parece una obviedad, pero de verdad que se te olvida. Será efecto de la emoción, de las hormonas, no lo sé. Pero el caso es que a veces parece que necesitamos comprar todo antes de que llegue el día D cuando, en realidad, no necesitaremos muchos de esos trastos hasta pasado un tiempo. Poniéndonos en el super extremo, pensad que con tener una cuna, pijamas, bodies y pañales sería más que suficiente para pasar una primera noche. Luego tendrás toda la vida por delante (y un padre al que mandar a hacer recados). Sí, es recomendable comprar todo antes del nacimiento porque luego estarás muy liada, pero, please, sin agobios.

Segundo, la contra lista. Para encontrar la enumeración oficial de cosas que necesitáis para el bebé tenéis, como decía arriba, todo el universo de internet. Pero... ¿realmente hacen falta todas esas cosas que nos dicen? Mi respuesta es que NO. Que nos llenan la cabeza de trastos cuando estamos embarazados y luego nos podemos encontrar con que hemos hecho un gasto innecesario.

Mi lista B (la de la experiencia, corta, pero experiencia al fin y al cabo) os recomienda lo siguiente:

  • Cuidado con cuántos pijamas, bodies, y prendas en general, compras para el recién nacido. Es muy normal que tus amigos te regalen ropitas para los primeros días. Y el bebé crece muy rápido, así que si te pasas, posiblemente dejes muchas cosas sin utilizar. Compra lo básico: como muchísimo un pijama y un body para cada día (hay lavadoras!). Luego, una vez que tengas al bebé en brazos, podrás comprar el resto y evitar imprevistos.
  • Ojo con las cantidades que recomiendan las listas que circulan por internet. Es fácil que leas, por ejemplo, "4 toallas con capucha". Cuatro, sí. Yo tengo 2 y voy más que de sobra. Con los bebés, insisto, uno pone mucho la lavadora. Y si vives en EEUU, con más razón, porque quieras o no te toca usar la secadora, así que en dos horas tienes toda la ropa como nueva.
  • Si optas por la lactancia materna, espera a tener a tu bebé en brazos para lanzarte a comprar todos los utensilios. Por mucho que una quiera, a veces no funciona: el bebé no agarra, a la mamá le duele u otro tipo de problemas. Si eso te sucede y te has comprado ya el sacaleches, los discos de lactancia o los sujetadores especiales puede que hayas hecho un gasto innecesario.
  • Es aconsejable tener un equipo esterilizador de biberones... o no. En mi caso, por ejemplo, con la lactancia materna no nos ha hecho falta usar el bibe hasta los 6 meses, cuando ya no es tan imprescindible esterilizar. Así que, una vez más, te recomiendo que pienses bien esas compras o que las hagas después del parto.
  • En cuanto a los propios biberones, mi consejo es comprarlos grandecitos. Así te sirven para más meses y, además, son más fáciles de limpiar con el palito del limpia biberones. Los pequeñitos son muy cucos pero... también un poco trasto cuando tienes que guardarlos.
  • Chupetes. No te emociones comprando chupes personalizados y bonitos de varios tipos y colores. Puede ser que a tu bebé no le guste ése que tanto te ha costado y que tengas luego que ir probando otros tipos. O puede que te  pase como a mí: que la enana no quiere el chupete ni en pintura. Menos mal que gran parte de ellos fueron regalados. 
  • Pañales. No te emociones con los mega paquetes del Carrefour. Los niños crecen muy rápido y puedes quedarte con la mitad sin utilizar.
  • Braguitas desechables. Acuérdate de echarte unas para el hospital. Para ti. No es cosa de afear el post siendo demasiado explícita. Pero confiad en mí: os vendrán bien para los días de ingreso.


No me voy sin el consejo. Es doble. El primero, que aproveches para comprar todo en el segundo trimestre. Yo no me lo creía mucho, me vine arriba en el quinto mes pensando que mi energía duraría siempre.  ¡¡¡Error!!! De pronto te  puede el cansancio y lo último que te apetece es irte de compritas.

Y el segundo consejo: disfruta. A veces llevamos esa lista maravillosa de cosas necesarias como si se tratara de los temas de la selectividad. Y lo que hay que hacer es disfrutar. Recuerda: las tiendas seguirán abiertas cuando pase el melón por donde cabe un limón.

Besos.com

6 comentarios:

  1. Jajaja! El melón y el limón. Muy buen post. Gracias. Las cosas por su nombre!

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  2. Gracias! a mí me impresionó mucho lo del melón/limón, no pensaba en otra cosa durante el parto! Besos.com

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  3. Jajaja, me ha encantado lo de que las tiendas seguirán abiertas después del parto, que gran verdad!!

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  4. Es que es verdad! no me digas que no parece que se nos olvida a todas? Locura de hormonas...
    Gracias por pasarte por aquí!
    Besos.com

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  5. Seguirán abiertas pero tu no tendrás tiempo fuerza ni ganas de ir de compras

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  6. Jajajaja. Me parto. Esta entrada debería de quedar para la posteridad.

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